
A 42 años de la histórica recolección de firmas
En diciembre de 1983, el gobierno dictatorial aprobó la Ley de Propiedad Horizontal N.º 15.551, con el propósito de obligar a las cooperativas de vivienda bajo la modalidad de usuarios a disolverse e incorporarse al régimen de Propiedad Horizontal, transformando a sus integrantes en “propietarios individuales”.
Ante ese intento de desnaturalizar la esencia del cooperativismo de vivienda -la propiedad colectiva- el movimiento cooperativo respondió con organización y firmeza. Impulsada por FUCVAM, se llevó adelante la histórica recolección de firmas, a la que FECOVI y sus cooperativas de base se sumaron activamente, reafirmando la defensa de la modalidad de usuarios y de la propiedad colectiva como principios irrenunciables. El movimiento social respaldó la convocatoria y el llamado tuvo un amplio apoyo para dar una respuesta decisiva.
El 26 de febrero de 1984 se alcanzaron 330 mil firmas contra la dictadura y en defensa del cooperativismo de vivienda de usuarios. Esta acción popular constituyó un hito y un contundente triunfo de lo colectivo frente a un modelo que pretendía imponer el individualismo y debilitar la solidaridad, base conceptual del cooperativismo y pilar histórico de nuestra sociedad.
A 42 años del aquel hito, reafirmamos nuestro compromiso y nuestro orgullo por el cooperativismo de vivienda de usuarios como herramienta solidaria de acceso y permanencia en una vivienda digna para las familias trabajadoras uruguayas. Desde entonces y hasta hoy, este modelo ha permitido dar respuesta habitacional a miles de familias y continúa siendo una alternativa vigente y profundamente solidaria.
El cooperativismo de vivienda ha sido fundamental para que miles de uruguayas y uruguayos accedieran a un hogar digno, cumpliéndose así el derecho constitucional establecido en el artículo 45 que consagra que todo habitante tiene derecho a gozar de una vivienda decorosa.
Orgullosos de aquellas jornadas, no podemos dejar de asumir que hay viejos problemas que se arrastran desde aquellos años y que aún no han encontrado solución pese al tiempo transcurrido. Estamos a tiempo de solidariamente ponerle fin a una injusticia que no puede prolongarse más.
¡Viva el cooperativismo de vivienda!
¡¡Viva la solidaridad del pueblo uruguayo!!
