AMARÚ firmó el préstamo para construir sus viviendas

Los aplausos llegaron apenas terminó la firma. También las sonrisas y algún abrazo. Después de casi nueve años de espera, las 32 familias de la cooperativa AMARÚ escrituraron este viernes el préstamo que les permitirá comenzar la construcción de sus viviendas. 

FECOVI acompañó la jornada a través de su secretario general, Daniel Logaldo. En representación de la cooperativa participaron su presidente, Marcelo Alfaro; la secretaria, Helena Fernández; y el tesorero, Daniel Sardiñas.

AMARÚ llega a este paso después de un recorrido que, como tantos procesos cooperativos, estuvo marcado por desafíos. Alejandro Ramos, socio fundador, recuerda que la pandemia fue uno de los momentos más difíciles. «Nos golpeó muy fuerte. Muchos socios y socias tuvieron que irse porque no podían sostener el ahorro. Pero seguimos adelante. Creamos un subsidio para ayudar a quienes estaban pasando un mal momento y empezamos a hacer reuniones por Zoom para incorporar nuevas familias. No era fácil: había gente que confiaba miles de dólares a un grupo de personas que solo conocía por una pantalla.»

Con humor, Alejandro resume aquellos meses con una frase: «Estábamos más cerca del arpa que de la guitarra».

Sin embargo, las reuniones siguieron, llegaron nuevas familias y el proyecto volvió a afirmarse.

Martín Caraballo, otro de los integrantes de AMARÚ, cree que esa experiencia explica buena parte de lo que hoy es la cooperativa. «Somos un grupo dinámico y vital, con mucha impronta femenina; la mayoría son jefas de hogar. Tenemos una CEFIC muy activa y una Comisión Directiva que batalló casi tres años de espera entre el sorteo y la firma del préstamo.»

Desde sus primeros años, AMARÚ se integró a FECOVI y comenzó a participar de las Intercooperativas y de otros espacios de la Federación. Fue en uno de esos encuentros donde surgió la oportunidad del terreno, en Aires Puros, detrás del Parque Posadas y a pocos metros de la cooperativa Ventum del Plata.

«El terreno ya es nuestro. Lo compramos con el ahorro de todos estos años. Ahora, por fin, llegó el momento de construir», dice Alejandro.

El proyecto comprende 32 viviendas de dos y tres dormitorios. El Centro Cooperativista Uruguayo (CCU) acompaña el proceso como Instituto de Asistencia Técnica (IAT) y la obra será ejecutada, mediante administración delegada, por la empresa Fabra. Si los plazos se cumplen, las familias estrenarán sus casas en marzo de 2028.

Aunque la obra todavía no empezó, AMARÚ ya echó raíces en el barrio. Participa en los Presupuestos Participativos del Municipio C, trabaja junto a organizaciones sociales de la zona y comparte iniciativas con otras cooperativas vecinas.