Una fiesta del barrio y del movimiento cooperativo
[Best_Wordpress_Gallery id=»69″ gal_title=»Horneros 33″]En un clima de emoción y alegría, cooperativistas de Horneros 33 inauguraron este sábado un proyecto de viviendas que albergará a 31 familias en el barrio La Aguada. El mismo día FECOVI celebró sus 39 años de vida. Ambas celebraciones contaron con el apoyo del Municipio B de Montevideo.
«No hay cosa más sin apuro que un pueblo haciendo la historia”, cantaba Alfredo Zitarrosa, como parafraseando a Horneros 33. La cooperativa que este 28 de octubre festejó su inauguración junto a centenares de cooperativistas, representantes de FECOVI y autoridades del gobierno nacional y departamental, se formó en 2012 y transitó por distintas etapas.
Susana Da Cunha, socia fundadora de Horneros 33, reconoce que “fue muy difícil y largo este camino, porque teníamos que ser al menos diez socios para acceder a un terreno y poder elegir un Instituto de Asistencia Técnica (IAT). Y cada vez que llegábamos a siete u ocho, se iba uno o dos y teníamos que volver a empezar”.
“Luego de muchas dificultades, completamos el cupo y logramos acceder a un pedacito de terreno que tenía otra cooperativa, hasta que finalmente la Intendencia de Montevideo nos adjudicó éste”, recuerda. “Yo ahí lloré mucho, porque hasta ese momento era lo único tangible que teníamos. Uno de mis hijos me decía: ‘Mamá, largá por favor todo esto, sacate un préstamo y te comprás lo que vos quieras por ahí’. Sin embargo, yo tenía una confianza tan grande…Sabía que no estaba sola y que el proyecto se concretaría”.
Gabriel Terra, arquitecto e integrante del IAT Hacer Desur, que asesoró a Horneros 33, reconoce que el éxito de la experiencia fue el grupo humano. Explica que se trata de “un equipo homogéneo y con capacidades, gente de trabajo: profesores, policías, profesionales, estudiantes que se han ido formando y terminando sus carreras en el transcurso de la obra”.
“Nosotros veíamos como un tema de derechos la posibilidad de que ellos construyeran solo con el préstamo, sin agregar más valor.” Por esta razón, la línea que les propusimos fue hacer la obra con administración directa, basados en la experiencia que habíamos tenido con CoviPrada. Esta decisión fue fundamental”, añade Terra. Y cuenta que los técnicos, el capataz y los propios cooperativistas se unieron aportando experiencia y horas de trabajo para armar una base administrativa y de gestión profesionalizada, incorporar tecnología al proyecto y realizar la tarea de ayuda mutua».
El resultado fue la construcción de un edificio “con terminaciones y materiales de la mejor calidad”, con 31 apartamentos, un salón de uso común, 16 lugares para estacionamientos, dos ascensores OTIS y un salvaescalera. “Todas las aberturas, que son de Aluminios del Uruguay, tienen persianas de enrollar incorporadas, los pisos son de porcelanatos y los revestimientos y grifería de la marca Rozen”, explica el asesor. “Creo que hemos hecho una buena gestión. Ellos terminaron la obra, pagaron todo, no le deben un peso a nadie y todavía tienen pendiente el cobro de las retenciones. Las cuentas están cerradas”, concluye.
El derecho a la ciudad
Es sábado a tarde. La celebración se extiende sobre La Paz, desde Yaguarón hasta Yí. El edificio recién inaugurado luce festivamente adornado con globos y cintas de colores. Once cooperativas que están en proceso de construcción instalan desde temprano cantinas para recaudar fondos. La oferta de comida y bebida es tan sabrosa como variada: alfajores y tartas sin gluten, agua mineral, vino con frutillas, garrapiñadas, cervezas, frutas, jugos y refrescos, chorizos al pan…En la vereda, decenas de niñas y niños hacen una fila para pintar sus caras. En el centro, otro grupo disfruta los juegos inflables. Por todas partes, pequeños, jóvenes y adultos bailan al ritmo de la música que suena de fondo. Adentro, periodistas, fotógrafos y camarógrafos acompañan la recorrida de las autoridades por los espacios internos de la cooperativa. Minutos después, las familias de Horneros 33 suben al escenario y comienzan los discursos.
“Es una fiesta del barrio y del movimiento cooperativo. Un día que va a quedar en el recuerdo de todos. Gracias FECOVI y Municipio B por el apoyo y la organización. Hubiese sido imposible sin ustedes”, expresó, visiblemente emocionada la presidenta Andrea Poloni.
A su turno, el director Nacional de Vivienda, arquitecto Eduardo González, agradeció la invitación a “una convocatoria tan cargada de emociones, donde 31 familias ven su sueño hecho realidad”. Añadió que “para el Ministerio de Vivienda es un orgullo ver este edificio construido a través del sistema cooperativo. Las viviendas están preciosas. Realmente tienen que sentirse orgullosos de lo que han logrado”.
“Un gran aplauso para todas y todos los cooperativistas que se pusieron el trabajo al hombro. Es un placer formar parte de este día. Sabemos que es trascendental tener más y más cooperativas porque nos acerca y nos permite llegar a lo que reconocemos como un derecho a la ciudad”, expresó la arquitecta Silvana Pisano, alcaldesa del Municipio B. “Hoy estamos festejando la vivienda propia, pero sabemos que se trata de un espacio intermedio: la calle, las relaciones con los vecinos, el vínculo con las otras cooperativas. Para nosotros la construcción de la ciudad a partir del cooperativismo es fundamental”.
“Solo agradecer y felicitar a todas y todos los compañeros de Horneros 33 por el esfuerzo y la lucha de haber llegado hasta acá y ver materializado este esfuerzo”, dijo la doctora Mariana Galván, presidenta de FECOVI. “Es una jornada de celebración de logros para nuestra Federación y para todas todas sus cooperativas de base”, expresó.
Por último, el director de Tierras de la Intendencia de Montevideo, economista Sebastián Moreno, explicó que “esto de construir la ciudad, fortaleciendo el cooperativismo, es uno de los puntos claves que como política pública y como pensamiento político tenemos en la cabeza y que queremos seguir apoyando”. Recordó que en Montevideo, hoy aproximadamente un 6% de las viviendas son cooperativas. Es un número interesante, que habla de un modelo exitoso y de federaciones fuertes”, dijo. “Hoy quiero agradecer a FECOVI, una federación con la que venimos trabajando históricamente y que lo seguiremos haciendo, porque experiencias como estas son inspiración”.
La fiesta sigue, aunque para muchos recién empieza. El animador anuncia la actuación de la murga Cayó la Cabra, seguidamente presenta a la agrupación La Imbailable, más tarde a la banda de rock 4 Pesos de Propina y sobre el final, ya sobre la noche, a “Sueño de comparsa” de Solymar. Una amalgama de ritmos y sonidos que contagian y atraviesan el barrio, confirmando que hay gusto y motivos para celebrar colectivamente.
“Nacimos de un mismo gajo, del árbol de nuestros sueños”, parece como si sonara todavía la guitarra y la voz de Alfredo Zitarrosa.
