




Este sábado se realizó la vigésima segunda edición de la Feria Ambiental que organiza la Escuela VICMAN, una institución cooperativa habilitada por ANEP que desde 1973 funciona en la cooperativa Matriz de Vivienda Malvín Norte (VICMAN), una cooperativa de vivienda por el sistema de usuarios que se encuentra afiliada a la Federación de Cooperativas de Vivienda de Usuarios por Ahorro Previo (FECOVI), conformada a su vez por tres cooperativas filiales -I, II y III- y 410 familias.
Cerca del mediodía y en compañía de decenas de familias cooperativistas y vecinos de la zona, el ministro de Ambiente, Adrián Peña Robaina realizó la apertura formal de la muestra, reconociendo la labor desarrollada por el equipo docente y las niñas y niños que forman parte del centro educativo. La jornada fue acompañada también por autoridades de Cudecoop y por directivos de FECOVI.
La actuación del Núcleo Ciudad Vieja del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Uruguay, perteneciente al Sobre, cautivó la atención del público presente. Allí, director e integrantes de la orquesta interactuaron con el público infantil y ejecutaron piezas conocidas por ellos.
Este año, la escuela abrió las puertas del laboratorio de Tecnologías Apropiadas (LabTA) y de la huerta orgánica, porque el objetivo de la feria es compartir el proyecto educativo con la comunidad, que se desarrolla desde una perspectiva cooperativa, comunitaria y colaborativa. También se ubicaron stand en diferentes espacios de la escuela para exponer y ofrecer al público productos elaborados artesanalmente. Entre ellos, hortalizas y verduras que fueron sembradas, cuidadas y cosechadas por los niños en la huerta escolar.
El pasado 12 de junio, la Escuela VICMAN fue galardonada con la mención especial para Educación Primaria y Secundaria del Premio Nacional de Ambiente Uruguay Sostenible. Para conocer la propuesta educativa y la trayectoria de la escuela, FECOVI dialogó con Ana Ezeiza y Gabriela Salsamendi -integrantes de la Comisión Escuela- y con Juan José “Pepe” Oña, el Educador Ambiental de la institución, para quienes “los grandes movilizadores de la propuesta de educación ambiental son las propias niñas y niños, pero el diagnóstico ambiental participativo lo realizan ellos junto al equipo docente y a la comunidad”.
Para Oña, “un educador ambiental puede ser un vecino, una vecina, un profesor o una ingeniera”, que logre catalizar -provocar o acelerar- los procesos de educación ambiental”. Desde esta perspectiva “una cosa es la gestión y otra cosa la educación ambiental. Si partimos de un proceso de educación ambiental, debemos conocer qué sucede en el lugar que habitamos”, afirma.
Oña cuenta que en la escuela funciona un foro ambiental en el que participan todas las clases. De allí surgió el problema de la basura como temática a analizar y trabajar. A partir de ahí se conformaron las redes conceptuales y luego se desarrollaron diferentes ecoproyectos y ecotecnias, entendidas estas últimas como instrumentos aplicados en el aprovechamiento eficiente de recursos naturales y materiales, que permiten la obtención de productos y servicios.
Ana Ezeiza y Gabriela Salsamendi explican que Comisión Escuela es el nexo entre la escuela y los Consejos Directivos de las filiales de VICMAN.
Para las educadoras, el programa ambiental de la escuela es uno de los diferenciales más relevantes, así como el nivel de inglés que se imparte, ya que se trata de una institución bilingüe. La escuela está abierta a la cooperativa, al barrio y a otras cooperativas de vivienda y en ella se destacan dos grandes pilares: la formación en valores cooperativos y la educación ambiental.
