Al promediar la semana anterior, retomando las actividades, nuestra cooperativa de vivienda, Coviappay (cooperativa de vivienda por ahorro previo Paysandú), recibió la buena nueva que la personería jurídica y sus estatutos habían sido aprobados por la Dirección General de Registro. Culmina así un proceso iniciado el pasado año que habilita siguientes etapas, una de ellas la afiliación a la gremial. El proceso implicó amplia difusión en los medios locales, visita a distintos colectivos, -laborales, sociales, comerciales-, presentación ante actores institucionales como Intendencia, ANV, MVOTMA y constante trabajo de asesoramiento y seguimiento de los vaivenes del grupo.
La cooperativa participó en instancias públicas referidas al tema del proyecto paylana.
En todo el proceso anterior, la cooperativa en fase formativa, dispuso del permanente apoyo de FECOVI que, entre otras cosas, aportó el trabajo de sus equipos técnicos y un asesor afincado en la ciudad. La formación de esta cooperativa fue parte del “aterrizaje” de la Federación en Paysandú, en el marco de su proyecto de desarrollo. Por otra parte, directivos de Federación estuvieron varias veces en Paysandú aportando información, señalando el respaldo institucional y entrevistándose con actores institucionales locales.
La noticia sobre la aprobación de la Personería Jurídica y los Estatutos, trasmitida por el Consejo Directivo provisorio a su masa social, tonificó al grupo, hoy, constituido por 17 familias y un cupo de 30. Ahora arranca una segunda etapa que se solapa con la anterior.
Apurando el tranco
Tras acceder a los Estatutos se entregó una copia a la Intendencia para dar cuenta de los avances verificados. En las próximas semanas, inaugurando el Estatuto, la cooperativa se apresta a realizar sus primeras elecciones para, inmediatamente después, dar inicio a un conjunto de trámites imprescindibles con las correspondientes certificaciones notariales. Paralelamente ya comenzaron a trabajar con el Instituto (IAT Cooperativa de Trabajo Paysandú) que los asesorará y presentó una propuesta de trabajo. En un plazo perentorio, tras estudiar texto, se firmará el
correspondiente contrato.
Por lo pronto, se ha iniciado el camino hacia la obtención del certificado de regularidad. Como se sabe el primero de ellos se tramita en la capital del país.
Hay decisión formada en relación a iniciar una campaña para completar los cupos disponibles. La misma retoma la idea de volver a visitar nuevos colectivos y apelar a los medios de difusión.
Oportunidad única
Estas actuaciones tienen como telón de fondo el proyecto en la ex textil Paylana; predio de 4 hectáreas, adquirido por la Intendencia al Fondes con el manifiesto propósito de implantar un complejo educativo, sanitario y habitacional. El predio, a pocas cuadras del río Uruguay y en la zona industrial, cuenta con toda la infraestructura y servicios requeridos. Es un espacio intermedio de la ciudad muy consolidado.
Está definido, en material habitacional, la presencia en el predio de unas 550 viviendas; 300/350 de ellas, cooperativas. Existe el compromiso por parte del MVOTMA, que deberá extender la correspondiente resolución, de financiar este año, extra sorteos, 120 viviendas, a razón de una cooperativa por organización. Por esto se prepara Coviappay. Las otras 5 cooperativas, si disponen de la tierra antes del 4 de mayo, iniciarán el camino hacia el (primer) sorteo en diciembre del 19. Se estima que en marzo se entreguen las parcelas a cada una de las cooperativas y se anuncie la constitución, con las organizaciones más representativas del hábitat con presencia en la región, -claramente FECOVI- de una comisión bipartita o tripartita si se suma el MVOTMA. De aquí en más Coviappay, inscripta para construir en altura en la expaylana, comienza un trabajo de mayor militancia, compromiso, autogestión, aprendizaje y fuerte vinculación con el entorno y sus asesores.
Hay mucho entusiasmo en la masa social de coviappay y ello es un ingrediente importante a la hora de sumar esfuerzos y hacerse cargo de la autogestión. Para los cooperativistas de Coviappay, el futuro se empieza a edificar.
