Cooperativas de FECOVI convocaron a participar del Recorrido por la Memoria en Barrio Sur

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Este sábado 18 de mayo, en el marco del Mes de la Memoria, el colectivo «Vecinos por la Memoria» convocó a la comunidad a participar de un recorrido por sitios emblemáticos del Barrio Sur que estuvieron marcados por la resistencia y la represión durante la última dictadura militar: el conventillo Medio Mundo, construido en 1885 y cuya destrucción material se produjo en 1979, y la sede donde entre 1968 y 1985 funcionó la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII). Ambos espacios cuentan con placas del proyecto “ALBA, Autoguía de la Memoria”, una iniciativa municipal que busca la participación activa de la comunidad en la preservación y difusión de estos sitios históricos. 

Las visitas contaron con el apoyo del Municipio B y fueron organizadas por  los colectivos y cooperativas de viviendas afiliadas a FECOVI que conforman “Vecinos por la Memoria”. Algunas de ellas son: Malecón Mauá, Cuareim, Castalia, Virazón y Gardeliana.

La concejala municipal Ivonne Quegles, también cooperativista, referente de la Casa del Vecino, integrante del Colectivo Vecinos Unidos de Barrio Sur y habitante del conventillo en tiempos del desalojo, fue la encargada de compartir las memorias de estas familias afrouruguayas en los años de dictadura. Ivonne contó que tenía seis años cuando fueron desplazadas y realojadas transitoriamente en hogares municipales con la promesa de que se les adjudicaría nuevas viviendas, lo cual nunca ocurrió. 

Por su parte, Jorge Gianbruno, ex preso político, compartió sus recuerdos durante los años de detención en la DNII: “acá funcionaba la policía política del Estado. Ellos eran quienes se infiltraban en los centros de estudios y pasaban la información para desarmar a los grupos”. En sus recuerdos aparece “un compañero que falleció hace menos de un mes”, José Luis Romero, que en esos años pertenecía a la Unión de la Juventud Comunista (UJC) y a la vez trabajaba como fotógrafo de la Policía Técnica. “Él fue quien nos sacó la foto cuando nosotros estábamos detenidos acá. También fue el vínculo para hacer las denuncias a través de los medios de comunicación. Después lo agarraron. Imagínense cómo salió… Salió porque salió”.

Sobre el mediodía, el punto final del recorrido fue la también emblemática intersección de las calles Durazno y Convención, espacio que alberga a muchas de las cooperativas convocantes. Allí las y los participantes de distintas edades dibujaron y pintaron una margarita en la calle y más tarde compartieron un almuerzo colectivo. La jornada fue testimonio de una comunidad organizada que fortalece vínculos y construye memoria colectiva.