



Una jornada organizada por FECOVI reunió a personas mayores cooperativistas para reflexionar sobre la autonomía, los vínculos que protegen y las formas de violencia que muchas veces se naturalizan.
¿Qué significa envejecer con derechos? Esa fue la invitación que hizo FECOVI el pasado 1 de julio en la cooperativa COVISUR IV, en una jornada organizada en el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Personas mayores cooperativistas compartieron experiencias y reflexiones junto al equipo del Área Social de la Federación y representantes de Help Line.
La bienvenida estuvo a cargo de Zulma Perdomo y Eduardo Chappe, integrantes de la Comisión de Educación, Fomento e Integración Cooperativa (CEFIC) de FECOVI. Luego, la trabajadora social Elvira González, coordinadora e integrante del Área Social, condujo el intercambio junto a las trabajadoras sociales Carla Paroli y Juliana Matonte.
“No existe una única forma de envejecer”
“Todos estamos envejeciendo. Es una etapa de la vida por la que, afortunadamente, transitamos. Pero no existe una única forma de llegar a esa etapa”, fue una de las primeras ideas que compartió Elvira González.
La reflexión apuntó a cuestionar una imagen muy instalada: la de que existe una única manera de “envejecer bien”. Una vejez siempre activa, siempre saludable, siempre ocupada. Sin embargo, cada persona llega a esa etapa con historias, apoyos y posibilidades distintas.
La conversación giró alrededor de los llamados factores protectores. No se habló únicamente de recursos económicos, sino de algo mucho más cotidiano: tener con quién hablar, sostener vínculos, sentirse escuchado y conocer los propios derechos.
A partir de experiencias compartidas por las propias participantes, surgieron ejemplos que forman parte de la vida diaria y que, justamente por repetirse tanto, pueden pasar desapercibidos. Uno de ellos fue el cuidado permanente de nietas y nietos. Ayudar es una decisión, sentir que ya no se puede decir que no, es otra cosa.
“Las personas mayores también tienen derecho a elegir qué hacer con su tiempo. Salir con amigos, participar en actividades o simplemente quedarse en su casa. Lo importante es que esa decisión sea propia”, señaló Elvira González.
Lejos de tratarse de hechos aislados, la mayoría de las situaciones de abuso hacia las personas mayores ocurren en el ámbito familiar. En más del 80% de los casos, quienes ejercen la violencia son personas del entorno familiar. No siempre es física, a veces la violencia se expresa de maneras mucho más sutiles: cuando se desvaloriza la opinión de una persona mayor, cuando se decide por ella sin consultarla o cuando sus tiempos y necesidades dejan de ser importantes.
Las historias compartidas durante la jornada mostraron que una conversación con una vecina, una amiga o un compañero de la cooperativa puede convertirse en una red de apoyo o en un factor protector por mí mismo.
Otra mirada sobre la vejez
La actividad también permitió repasar el marco jurídico que protege los derechos de las personas mayores. La Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores define el maltrato como “toda acción u omisión que cause daño físico, psicológico o moral, o que limite el ejercicio de sus derechos”. La definición incluye el abuso físico, psicológico, sexual, patrimonial y económico, además de situaciones de negligencia y abandono.
Hacia el final del encuentro, se proyectó un audiovisual de la campaña del Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores), que propone pensar el viejismo como una forma de discriminación que se expresa en prejuicios, exclusiones y prácticas que, con frecuencia, se naturalizan en la vida cotidiana.
Durante la jornada, también participó Ariel Palugyai, de Help Line, quien presentó los servicios que brinda la empresa y conversó con las personas asistentes sobre el convenio que mantiene con FECOVI.
