Se presentó el libro «Urbanismo neoliberal. Barrios privados en Uruguay», del docente y cooperativista Marcelo Pérez

[Best_Wordpress_Gallery id=»81″ gal_title=»Urbanismo»]

Con el auspicio de FECOVI se llevó adelante este sábado 4 de mayo el lanzamiento del libro «Urbanismo neoliberal. Barrios privados en Uruguay», del docente de la Universidad de la República (Udelar) y cooperativista, Marcelo Pérez Sánchez. La presentación fue en la librería «Tienda 1004» del complejo cooperativo Bulevar Artigas.

El libro es el resultado de su tesis doctoral y representa un valioso aporte para analizar el imparable crecimiento de los barrios privados, especialmente en el litoral y en los departamentos de Canelones, Colonia, Maldonado y Rocha, que surgieron a principios de los ’90 y se profundizaron en el «Uruguay progresista» (2005 a 2020), como efecto de la concentración del poder del sector privado inmobiliario y de la facilitación impositiva del Estado. 

Pérez habló de los conflictos ambientales y de la desintegración socioterritorial que genera este fenómeno aún poco conocido, al que caracteriza como «patrones de urbanización neoliberal».

Junto al autor estuvieron Cecilia Lombardo (arquitecta, docente de FADU-Udelar y vecina del Complejo Bulevar Artigas), Carina Zeballos (delegada de Mujeres de la Coordinadora Nacional de Asentamientos) y Mariana García (economista, docente de FCEA-Udelar,  integrante de la cooperativa Comuna y asesora de FECOVI), quienes con sus análisis y comentarios ayudaron a profundizar sobre el tema reseñado. 

Coincidiendo con Pérez, Cecilia Lombardo aseguró que «se trata de controlar un espacio por determinada clase social» y habló de las cinco tipologías que se han desarrollado en el país: clubes de campo, barrios privados propiamente dichos, urbanizaciones polderizadas (urbanizaciones ubicadas en áreas ambientalmente frágiles), chacras cerradas y barrios semiprivados. «Estas caracterizaciones sirven para entender las afectaciones que se establecen a nivel social, ambiental y productivo, en relación a este tipo de construcciones», dijo. 

La docente recordó que, si bien esta iniciativa fue rechazada por la Intendencia de Montevideo, fue la normativa nacional de ordenamiento territorial la que terminó habilitando en la capital la construcción de barrios semiprivados, que en la práctica funcionan como verdaderas áreas privadas porque tienen vigilancia las 24 horas y cuentan con muros y dispositivos de seguridad que impiden el libre acceso de personas.

«Le dije a Marcelo cuando me hizo la invitación, que no sabía si me iba a dar el tiempo para leer el libro y después comentarlo. Porque, lamentablemente, las personas que vivimos en un asentamiento no tenemos los mismos hábitos de lectura que otras personas, aunque, si bien yo soy estudiante de Magisterio y trato todos los días de leer algo, hay materiales que resultan más complejos que otros”. Así comenzó Carina Zeballos explicando la inequidad de oportunidades -en cuanto al acceso a los espacios territoriales, educativos, laborales y muchos otros- entre los asentamientos y los barrios privados. “Los promotores de este tipo de construcción son grupos económicos que desarrollan distintas actividades económicas a la vez. Estas élites llamadas holding son personas que tienen el poder por varios lados. Son los mismos que ocupan cargos en los directorios de las empresas públicas, y a la vez son los dueños de las empresas privadas. Son los que hacen las leyes y los que se benefician de ellas”, aseguró. 

Por otro lado, se refirió al dato de la investigación que confirma que 84 barrios privados del país ocupan casi el doble de la extensión territorial que la que tienen los asentamientos, lo que demuestra que “a la concentración del capital y de la tierra, le suman el estatus y las vinculaciones que les facilita acceder a todos estos beneficios”.

Por último, Mariana García tomó la palabra y agradeció que la convocatoria fuera en una librería barrial de un complejo cooperativo. “Este es un libro irreverente. Quienes conocen a Marcelo saben que lo es. Porque es desafiante, en el marco de la academia, ponerse a investigar cuestiones contrahegemónicas, a investigar sobre el poder de una forma crítica y no dogmática”, dijo.

Dijo que los barrios privados son el summum del capitalismo extractivista y de la apropiación de los bienes comunes. “Se habla de apropiación porque el suelo es único y una vez que hacemos uso de ese espacio, se puede obtener un valor. Entonces esta reconfiguración del extractivismo urbano en clave de captar rentas para un negocio inmobiliario, es parte de cómo se han desarrollado estos procesos, que tienen que ver con apropiarse de los bienes comunes. El suelo está muy matrizado con la propiedad privada, pero en realidad el suelo es un bien común, es la tierra que habitamos”, explicó. 

Habló de un concepto desarrollado en la investigación, que se denomina “ideología de clorofila”, que sostiene que el mismo sistema que atenta contra el planeta, goza, a la vez, de espacios verdes agradables que privilegian a unos pocos. Y como hay un uso desigual del suelo, es necesario pensar propuestas desde una perspectiva universal: «si no puede ser para todos y todas, entonces no es para ahí. Si estos espacios grandes y preciosos son usados solo por una pequeña elite, entonces no es un derecho, es un privilegio”, concluyó.