HISTORIA
Las primeras cooperativas de vivienda en Uruguay surgieron en 1966 a partir de tres experiencias impulsadas por el Centro Cooperativista Uruguayo (CCU) en localidades del interior del país. Dos años más tarde, en 1968, el Parlamento aprobó la Ley Nacional de Vivienda (Ley N.º 13728), estableciendo un marco jurídico para el desarrollo de políticas de vivienda social e institucionalizando el sistema cooperativo. Esta normativa definió dos modalidades de gestión —ayuda mutua y ahorro previo— y dos formas de tenencia —cooperativas de usuarios y de propietarios—, sentando las bases del modelo vigente.
A fines de 1969, las cooperativas de usuarios de ahorro previo crearon la Federación Nacional de Cooperativas de Vivienda (FENACOVI), con el objetivo de representar gremialmente al sector y promover el sistema como una solución efectiva al problema habitacional de las y los trabajadores.
El proceso se vio interrumpido en 1973 con la instauración del régimen militar, que impuso severas restricciones al desarrollo del cooperativismo de vivienda. En 1976, un decreto de la dictadura suprimió de hecho las cooperativas de ahorro previo, lo que provocó la disolución de la Federación como organización formal. Sin embargo, muchas cooperativas se mantuvieron activas, constituyéndose en espacios de organización democrática y resistencia.
Una vez restablecida la democracia, FECOVI se reorganizó en 1984, retomando su actividad con una fuerte oposición a los reajustes de cuotas considerados abusivos e ilegales en los sistemas de amortización de préstamos.
A partir de entonces, la Federación atravesó un proceso sostenido de crecimiento, impulsado por la promoción de nuevos grupos y la incorporación de cooperativas ya habitadas, tanto en Montevideo como en el interior. En la actualidad, FECOVI nuclea a aproximadamente 120 cooperativas de usuarios de ahorro previo en distintas etapas —en formación, en obra y habitadas —, representando a más de 5.000 familias.
FECOVI es una organización democrática cuyo órgano máximo es la Asamblea, integrada por representantes de todas las cooperativas afiliadas. La conducción ejecutiva está a cargo de un Consejo Directivo compuesto por nueve miembros, electos cada dos años.
Sus principales objetivos institucionales son:
• promover y consolidar el sistema de ahorro previo como respuesta al déficit habitacional;
• defender los intereses gremiales de las cooperativas afiliadas;
• fomentar la creación de nuevas cooperativas de vivienda;
• desarrollar programas de formación y capacitación cooperativa;
• articular acciones con organizaciones comprometidas con la superación del déficit habitacional;
• fortalecer la coordinación con otras modalidades cooperativas en la defensa y promoción del movimiento cooperativo.
